Esta imagen, en tonos morados y de 15 cm de altura, es una representación sagrada ideal para altares, nichos y espacios devocionales. El color morado simboliza la espiritualidad y la conexión con lo divino, lo que la convierte en una pieza significativa para los creyentes que buscan fortalecer su fe y recibir bendiciones.
Perfecto para regalos religiosos o para enriquecer su práctica espiritual diaria.

